octubre de 2026narcisismo en redes socialesnarcisismo en TikToktriangulación del algoritmoetiquetas psicológicasalgoritmo y salud mentalpsicología relacionalnarcisismodinámicas de parejaredes sociales y autoestima

El narcisismo en RRSS: la triangulación del algoritmo

Móvil y redes sociales como mediadores de la percepción de las relaciones personales

El peligro de catalogar como "narcisista" a tu ex es que te puede condenar a repetir la historia. Al centrar el 100% de la culpa en su supuesta patología, te vuelves ciego ante tu propia pauta complementaria. Si cambias de pareja pero repites la misma dinámica rígida, el problema no es la persona, es la pauta. No necesitas un diagnóstico para irte de donde no te conviene estar.

Cuando necesitamos una explicación 

Cuando una relación nos duele, lo que más queremos es entender qué pasa. Nos preguntamos cómo llegamos aquí, por qué algunas conversaciones terminan mal, por qué alguien con quien teníamos un vínculo importante nos hace sentir así. 

A veces la respuesta aparece donde menos lo esperamos: un video de TikTok, una publicación de Instagram, o un test que dice enseñarnos a reconocer a una persona narcisista con cinco señales. 

Algo de lo que vemos nos resulta familiar. Recordamos situaciones pasadas, vemos conductas que nos hirieron y empezamos a ordenar experiencias que antes parecían desconectadas. De pronto, lo que no entendíamos tiene un nombre. Ponerle nombre puede aliviar. 

No es extraño. Necesitamos darle sentido a nuestras experiencias, sobre todo cuando nos han dolido. El problema aparece cuando una explicación que al principio ayuda se vuelve la única que aceptamos. 

Esta preocupación tiene base. Mross et al. (2026) revisaon 177 videos en alemán sobre salud mental en TikTok. Hallaron que el 33,3 % tenía información incorrecta y el 18,1 % hacía afirmaciones muy generales. Los videos sobre narcisismo fueron los peor calificados en calidad y confiabilidad. 

Aunque el estudio mira solo una muestra y no dice que todos los contenidos sobre narcisismo sean poco confiables, nos recuerda que no todo lo que se muestra en las redes como explicación psicológica tiene el mismo fundamento. 

Además, reconocer una conducta dañina no es lo mismo que diagnosticar a quien la lleva a cabo. Podemos identificar humillación, manipulación, control o falta de respeto sin decir que la otra persona tiene un trastorno de personalidad. 

Sin embargo, cuando encontramos una etiqueta que parece explicar lo que hemos vivido, podemos empezar a interpretar todo lo sucedido a partir de ella. Lo que antes nos desconcertaba adquiere sentido, las piezas parecen encajar y cada nuevo recuerdo puede convertirse en una confirmación. 

¿Y si, al encontrar una explicación para nuestro sufrimiento, dejáramos de hacernos otras preguntas que también necesitamos responder? 

Lo que vemos y lo que queda fuera 

Desde la psicología relacional, el malestar no se comprende únicamente atendiendo a las características individuales de quien lo experimenta. También necesitamos considerar los vínculos en los que aparece, las respuestas que se producen entre las personas y el contexto familiar y social en el que se han construido esas relaciones. Es decir, que el contexto importa, y mucho. Especialmente cuando se instaura patrón. Una dinámica circular que se retroalimenta, que nos pasa desapercibida. Se puede caer en un bucle, pero sin conciencia de "pez que se muerde la cola", será difícil salir de ahí. 

Pensemos en una relación en la que una persona teme perder el vínculo y busca continuamente explicaciones, mientras la otra responde distanciándose. Cuanto más se aleja una, más insiste la otra; cuanto más insiste esta última, mayor es la necesidad de distancia de su pareja. La secuencia se repite y cada respuesta influye en lo que sucede a continuación. 

El narcisismo en RRSS:
la triangulación del algoritmo

Comprender esta dinámica no significa afirmar que ambas personas sean igualmente responsables de lo que ocurre. Las relaciones no son simétricas y, en muchas más de las que imaginamos, existe un abuso de poder. Mucho menos permite justificar lo injustificable: el maltrato. 

Quien ejerce la violencia es responsable de su conducta, y quien la sufre no necesita comprender toda la dinámica de la relación antes de poner límites, alejarse o pedir ayuda. 

La cuestión es otra. Además de preguntarnos qué características tiene la persona que nos hace sufrir, ¿podemos comprender cómo hemos vivido esa relación y qué efectos ha tenido en nosotros? 

No se trata de buscar qué hemos hecho para provocar el daño. Nadie va con un cartel en la frente que diga "abusa de mí". El abusador, abusa de quien puede, y si las circunstancias del contexto, como ostentar de un rol de poder o la percepción de impunidad, le son favorables. Se trata de poder reconocer nuestras propias respuestas y comprender, cuando sea útil y seguro hacerlo, si hay pautas relacionales que se repiten en nuestra vida. 

Esa reflexión no siempre es posible mientras estamos sufriendo y no tiene que ser la prioridad en ese momento. Pero nos puede ayudar a entender mejor lo que vivimos, sin restar importancia a lo que nos hicieron ni sin asumir una responsabilidad que no nos corresponde. 

Una etiqueta puede servir para reconocer el daño. Pero, si esa etiqueta se vuelve la explicación de todo, corremos el riesgo de dejar de ver lo que no encaja en ella. 

Cuando el algoritmo entra en la relación 

Volvamos a la persona que encontró en un video sobre narcisismo una explicación para su sufrimiento. Después de ver el video, busca otros contenidos, lee comentarios, guarda publicaciones y empieza a reconocer su experiencia en nuevos ejemplos. 

Mientras tanto, la plataforma sabe lo que hace y usa esa información para personalizar lo que le muestra. Así, una búsqueda que comenzó como un intento de entender una experiencia concreta puede convertirse en una cadena de contenidos sobre el mismo tema. 

¿Sabemos que nuestras interacciones influyen en lo que vemos después? Una investigación de Jamie, Ghasemian y Hosseinmardi (2026) sobre las recomendaciones de TikTok encontró que, en las cuentas que interactuaban mucho con contenidos de salud mental, esos contenidos llegaron a representar aproximadamente el 45% de las recomendaciones diarias. En otras condiciones de visualización, la proporción era mucho menor. 

Eso no prueba que el algoritmo refuerce específicamente las creencias sobre el narcisismo ni que cambie nuestra forma de interpretar una relación. Pero sí plantea una pregunta: si una explicación nos alivia y seguimos interactuando con contenidos que la refuerzan, ¿qué espacio queda para otras perspectivas? 

No sabemos si esa secuencia ocurre igual en todas las personas. Sin embargo, podemos preguntarnos qué pasa cuando una interpretación ocupa cada vez más espacio en lo que vemos, leemos y compartimos. 

Y es aquí donde quiero proponer una hipótesis desde la psicología relacional. 

La triangulación del algoritmo 

Supongamos que una persona sufre en una relación, busca una explicación en las redes sociales y siente un poco de alivio. Ese alivio la empuje a buscar más contenidos parecidos y las recomendaciones de la plataforma siguen mostrando el mismo tema. Con el tiempo la explicación inicial gana más peso en la forma en que la persona interpreta lo ocurrido. 

Yo llamo a ese posible circuito de triangulación del algoritmo. 

La expresión es una propuesta propia, inspirada en la perspectiva sistémico‑relacional; no es una teoría validada científicamente. En la teoría de Murray Bowen, el triángulo describe el sistema emocional mínimo (nos recuerda la tríada edípica de Freud). Literalmente, lo define como el sistema de relación estable más pequeño; la “molécula de todo sistema emocional” . 

Ahora me puedes preguntar: ¿qué pasa con las parejas de dos personas sin hijos? Pues son un sistema mínimo de tres: el integrante 1, el integrante 2 y la presencia de la ausencia de un posible integrante 3. Esa ausencia del tercero es la que sostiene a la pareja. En nuestra cultura llenar ese espacio se considera una infidelidad. Por eso el tercer vértice del triángulo no tiene que ser un ser humano de carne y hueso. 

Aquí es donde utilizo el término en sentido metafórico para mi hipótesis de la triangulación del algoritmo . El algoritmo no es una tercera persona, pero puede intervenir en el entorno donde interpretamos nuestras relaciones, al seleccionar y recomendar determinados contenidos. 

El narcisismo en RRSS:
la triangulación del algoritmo

La hipótesis dice que la combinación entre el sufrimiento, el alivio que brinda una explicación (más aún si la explicación llega de inmediato) y la repetición de contenidos similares pueden ayudar a consolidar una interpretación de la relación. No porque esa interpretación sea necesariamente falsa, sino porque puede acabar ocupando todo el espacio disponible para comprender lo sucedido. 

No pretendo afirmar que las redes sociales nos llevarán inevitablemente a diagnosticar a los demás. ¡Dios nos libre! Esos mismos contenidos también pueden ayudarnos a reconocer situaciones de abuso que habíamos normalizado, a encontrar apoyo ya poner nombre a experiencias que antes no sabíamos cómo explicar. 

El riesgo aparece cuando la etiqueta deja de ser una herramienta y se vuelve una relación cerrada. Cuando cada publicación nueva confirma lo que ya pensamos, dejamos de mirar cualquier elemento que pueda ampliar nuestra comprensión. 

En ese momento, podemos terminar haciendo un diagnóstico casero de la otra persona sin tener los elementos necesarios para hacerlo. Al mismo tiempo, dejamos de explorar aspectos de nuestra propia experiencia que también necesitamos ser comprendidos. 

¿Qué dejamos de preguntarnos? 

Cuando alguien ha sufrido en una relación, necesita que su experiencia sea escuchada y que el daño no sea minimizado. No necesita que pongamos en duda lo que ha vivido ni que le atribuyamos responsabilidad por la conducta de quien le ha hecho daño. Hacer eso sería contraproducente y nada ético. 

Reconocer el sufrimiento tampoco exige convertir una etiqueta diagnóstica en una certeza. Podemos identificar comportamientos perjudiciales, establecer límites y buscar ayuda sin tener que resolver clínicamente quién es la otra persona. 

Quizás la dificultad aparezca cuando encontrar una explicación se convierte en el final de la búsqueda, en lugar de ser su comienzo. 

La etiqueta nos permite ordenar lo sucedido, pero también puede cerrar preguntas que todavía tienen sentido: cómo hemos vivido esa relación, qué significó para nosotros, qué pautas reconocemos y qué necesitamos para no quedar atrapados en experiencias que nos hacen sufrir. 

Desde una perspectiva relacional, plantear estas preguntas no significa repartir culpas ni justificar el abuso, ni nada que se le parezca. Significa ampliar la comprensión de lo ocurrido, sin reducir a las personas ni sus relaciones a una sola casuística. 

La hipótesis de la triangulación del algoritmo invita a considerar esa posibilidad: que la necesidad de comprender nuestro sufrimiento, el alivio que proporciona una explicación y la repetición de contenidos similares puedan estrechar nuestra mirada. Esa hipótesis merece ser explorada, no es una conclusión que podamos dar por demostrada. 

Quizás la pregunta no sea únicamente si la persona con la que hemos sufrido es narcisista y no tiene un diagnóstico clínico de un profesional de la salud mental, sino qué necesitamos comprender de nuestra experiencia para que esa etiqueta no se convierta en la única respuesta posible. 

Referencias 

Jamie, P., Ghasemian, A., Hosseinmardi, H. (2026). Seeking Help, Facing Harm: Auditing TikTok's Mental Health Recommendations. Proceedings of the International AAAI Conference on Web and Social Media, 20(1), 2987–2995. https://doi.org/10.1609/icwsm.v20i1.42797 

Mross, A. L., Takahashi, H., Koelkebeck, K., & Langenbach, B. P. (2026). Insufficient Quality of Mental Health Information on German-Speaking TikTok: A Content Analysis. Clinical Psychology in Europe, 8(1), Article e17279. https://doi.org/10.32872/cpe.17279 

The Bowen Center for the Study of the Family. (s. f.). Triangles. https://www.thebowencenter.org/espanol/triangulos 

¿Quieres hablar con Enric?

Comparte este artículo:

FacebookXLinkedInWhatsApp

Para LinkedIn, pega el texto copiado en el cuerpo de la publicación. La tarjeta del enlace no sustituye ese texto.

Compartir manualmente

El narcisismo en RRSS:
la triangulación del algoritmo
Abrir foto de portada

Copia el título, la descripción y el enlace. Adjunta la foto guardada a tu publicación.

Enric Soler

Enric Soler

Psicólogo especialista en disfunciones relacionales familiares.

También te puede interesar:

Utilizamos cookies propias esenciales y cookies analíticas anónimas para mejorar la web. Puedes rechazarlas o consultar nuestra política de privacidad.