Mi abordaje terapéutico
Mi forma de trabajar
A lo largo de mi carrera he tenido el privilegio de trabajar en diversos contextos clínicos, desde hospitales públicos hasta la práctica privada. Esta diversidad de experiencias ha enriquecido enormemente mi perspectiva terapéutica.
La relación terapéutica
No es el psicólogo quien solucionará tus problemas. Lo es la relación que establezcas con él.
Formular una demanda a un terapeuta implica el establecimiento de una nueva relación en tu vida con el único objetivo de catalizar un cambio para mejorar tu calidad de vida emocional. La relación terapéutica es una relación colaborativa entre dos expertos: El consultante, o cliente, es experto en su propia vida. El profesional es experto en la promoción del cambio.
Entre nosotros dos, tú eres quién formula la demanda, ya que se trata de conseguir tus objetivos. Por lo tanto, debes asumir la gran responsabilidad de elegirme o no, para ser tu terapeuta. Hacerme una demanda terapéutica equivale a invitarme a acompañarte durante un tramo de tu vida, y para ello es importante que estés muy seguro/a de permitirme formar parte de tu sistema de relaciones en una posición de tanta responsabilidad como lo es el rol de catalizador de cambios.
Mis valores
Aceptación incondicional y empatía
Utilizo las resonancias que me generas.
Rigor
Combino la calidez humana con el rigor científico.
Compromiso
Me comprometo con el proceso terapéutico de cada paciente.
Ética
La confidencialidad y el respeto guían cada sesión.