07/08/2026

El reto marrón: incivismo lúdico y vandalismo nihilista.

Se ha viralizado el escatológico "reto marrón" que consiste en defecar en piscinas públicas con el objetivo de conseguir su cierre, y hacer difusión de ello en las redes sociales. 

El reto marrón: incivismo lúdico y vandalismo nihilista.

¿Qué es el reto marrón?

Una vez más, nos vemos antre otro de los retos virales. Esta vez, el más desagradable de todos, por su carácter escatológico. 

Esta conducta se puede analizar desde la psicología social, la sociología del espacio urbano, o desde la conducta enjambre de las redes sociales.

¿Qué motivaciones puede tener un sujeto para defecar en una piscina pública? ¿Dónde está la gracia?

Empecemos por la conducta individual. El acto vendría motivado por distintas variables conductuales que a la vez comportan dinámicas de recompensa que le generan placer psicológico.

Búsqueda de visibilidad digital

Hay personas con una autoestima mínima o nula que necesitan sentir que hacen algo que tiene un eco importante. Utilizando las redes sociales de mensajes y vídeos de formato corto que premian la transgresión y el efecto inmediato (valor de choque), consiguen que el número de likes, reproducciones, o las veces que se comparte el contenido funcionen como un reforzador inmediato de la dopamina, que funciona como una droga natural. Esto tiene una dinámica adictiva ya que cuanto menor es el período de tiempo entre la conducta y la recompensa consiguiente a la ejecución de la conducta, más engancha. Por poner un ejemplo: Si te fumas un porro hoy, y te hiciera efecto al cabo de cinco años, la marihuana no sería en, en absoluto, adictiva. Por lo tanto, el efecto de la inmediatez es muy importante.

Cuando estamos hablando de redes sociales no debemos pensar en tal como las conoce la mayoría de la población, como espacios virtuales abiertos a todo el mundo. En este caso nos referimos a grupos cerrados de redes sociales como lo puede ser un grupo de Telegram, al que sólo se le da entrada a usuarios de confianza. Si la viralización fuera en una red abierta, sería fácil perseguir al infractor. Saben que sus conductas son delictivas, y la exclusividad de pertenencia a un grupo privado aglutina todavía más a sus miembros.

Gamificación de la conducta antisocial

Se trata de convertir una travesura que viola las normas más elementales de convivencia en un reto objetivamente medible mediante las métricas de interacción (likes, apariciones en medios de comunicación, etc.). De esta forma se percibe más como un juego que como un atentado contra la salud pública, de modo que la percepción subjetiva del individuo queda minimizada. Para él solamente es un juego, un reto, o una competición grupal, al amparo del anonimato de las redes sociales.

Sensación de poder y de control

Conseguir cerrar una piscina pública, modificando la cotidianeidad de los usuarios hace sentir al individuo que es capaz de influir en la vida de muchas personas, obligándolas a cambiar sus rutinas. Otra vez estaríamos hablando de personas sin autoestima que de este modo pueden "sentir" que hacen algo relevante en su vida.

El reto marrón: incivismo lúdico y vandalismo nihilista.

Acceso a la noticia haciendo click aquí

Fragmento de la entrevista: del minuto 6 al minuto 22

Peso específico de los factores psicosociales

Trastorno de la responsabilidad comunitaria

No se trata de una patología mental, pero sí de una percepción distorsionada de la relación de uno mismo con la sociedad. De este modo se produce una desconexión del valor de lo social, de aquello que es común, reforzando el egocentrismo y la autoexclusión de la red de relaciones sociales comunitarias para refugiarse con más fuerza en las comunidades virtuales. 

Despersonalización

Al alejarse de la pertenencia a una comunidad real, cara a cara, y reforzarse la pertenencia a una comunidad virtual, se produce una desinhibición online y la despersonalización de los demás ya que el contexto digital hace que el autor no perciba el impacto real de sus acciones. Por lo tanto estamos hablando de un declive de la empatía en favor de de un refuerzo del ego por parte de la audiencia de las redes sociales. 

Legitimidad intragrupal

Se genera una dinámica relacional en la que el desafío a las normas básicas de convivencia se convierte en una especie de ritual de pertenencia, y así la responsabilidad individual queda completamente enmascarada por la legitimación de la colectividad que aplaude esta conducta.

¿Podría este fenómeno estar relacionado con las tensiones raciales en el uso de las piscinas?


Las piscinas públicas están siendo el escenario en el que se manifiestan conflictos identitarios. De hecho, son espacios muy pequeños en los que convergen distintas formas de ocio, de convivencia, de percepciones del cuerpo, de normas de convivencia y de diversidad cultural. 

Sin embargo no se ha encontrado evidencia pública de que este reto viral derive directamente sobre la vestimenta de mujeres árabes en las piscinas públicas. Si esta evidencia, que debería ser coordinada y/o reivindicada por alguna de las posiciones, debemos considerar que las piscinas públicas están siendo el escenario donde se desarrollan dos fenomenologías distintas al mismo tiempo. Esto no quita que en el clima de polarización social en el que estamos inmersos en este momento, estos actos puedan ser instrumentalizados por cualquier sector implicado para realimentar discursos de alteridad, culpabilización mutua entre partes, o estigmatización hacia colectivos concretos.

Consecuencias psicológicas en los usuarios

La repetición cada vez más frecuente de estos episodios tiene consecuencias psicológicas y relacionales en la población.

Asco moral por la vulneración de la seguridad higiénica

El hecho de encontrar materia fecal en un contexto que debería ser lúdico, de goce recreativo, donde las familias llevan a sus hijos pequeños desencadena reacciones de aversión y desconfianza en la seguridad de las instalaciones. Lo que debía ser un día de vacaciones lúdico se convierte en una experiencia chocante, que no solamente puede cambiar los planes del día (y de los necesarios para la hipercloración para desinfectar la piscina) sino que puede dejar una huella aversiva a esas instalaciones, que podrían perder usuarios de forma definitiva.

Paranoia compartida

Aunque no se haya presenciado el hecho, si se produce en una piscina pública de un usuario habitual, el mero conocimiento del episodio puede desencadenar una sensación paranoica transforma la percepción desde una concepción de espació lúdico a una consideración de un espacio peligroso. 

Indefensión aprendida

La interrupción de un servicio público esencial en este momento del año puede provocar sensación de impotencia, aumentar el rechazo institucional al que se culpabiliza por no haberlo podido evitar, y un resentimiento generacional ya que se da por hecho que este tipo de conductas no son propias de generaciones más maduras que deberían poder disfrutar sin preocupaciones de sus momentos de ocio veraniego.

Enric Soler
Máster Universitario Oficial de Investigación en Psicología de la Salud y Calidad de vida por la UAB




reto marrónconducta antisocialpsicología socialredes socialesgamificaciónvandalismocomportamiento viral

¿Quieres hablar con Enric?

Comparte este artículo:

FacebookXLinkedInWhatsApp

Para LinkedIn, pega el texto copiado en el cuerpo de la publicación. La tarjeta del enlace no sustituye ese texto.

Compartir manualmente

El reto marrón: incivismo lúdico y vandalismo nihilista.
Abrir foto de portada

Copia el título, la descripción y el enlace. Adjunta la foto guardada a tu publicación.

Enric Soler

Enric Soler

Psicólogo especialista en disfunciones relacionales familiares.

También te puede interesar:

No hay artículos relacionados en este momento.

Utilizamos cookies propias esenciales y cookies analíticas anónimas para mejorar la web. Puedes rechazarlas o consultar nuestra política de privacidad.